Julio 2007

Monthly Archive

Mal pero acostumbrados

Posted by Martin on 31 Jul 2007 | Tagged as: Amigos, De por ahí, historias

boixader.jpg Tener un hijo, plantar un árbol, leer un libro del Negro Fontanarrosa. O muchos. Son esas las cosas que hay que hacer en esta vida, y la verdad es que no estoy tan seguro de las primeras.

Ahora que la lágrima se secó y ya dejó el surquito salado hasta la comisura, podemos hacerte un lugarcito en nuestra mesa, Negro querido, que no será la de los galanes pero sí es de tipos que disfrutan de la amistad, gustan de las minas lindas y aman la pelota. Como vos nos enseñaste.

Parafraseando al gran Esteban Etchenique, sabemos que se aprende más de las derrotas que de la victoria, pero hubiesemos preferido vivir con esa ignorancia.

El homenaje es de Tute
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Y en otra gambeta corta, y le robamos la bocha (y la seleccion) a Fabio:

“Endijpué de tantos años, si tengo que elegir otra vez, la elijo a la Eulogia con los ojos cerrados. Porque si los abro elijo a otra”.

- Dígame don Inodoro ¿usté está con la Eulogia por alguna promesa? -
- Mendieta, uno se deslumbra con la mujer linda, se asombra con la inteligente… y se queda con la que le da pelota.

- Vago no soy, quizá algo tímido para el esjuerzo.

- Estoy comprometido con mi tierra, casado con sus problemas y divorciado de sus riquezas.

- ¿Y usted cómo se gana la vida?
- ¿Ganar? ¡De casualidá estoy sacando un empate!

- ¿No andará mal de la vista, don Inodoro?
- Puede ser. Hace como tres meses que no veo un peso.

- ¿Por qué esta agresión gratuita?
- ¡Si quiere se la cobro!

- El pingüino es monógamo.
- ¿Y por qué cree que le dicen Pájaro Bobo?

- Con la verdá no ofendo ni temo. Con la mentira zafo y sobrevivo, Mendieta.

- La historia lo juzgará. Pero tiene el mejor de los abogados: el olvido.

- Eso de “hasta que la muerte los separe” es una incitación al asesinato.

- Acepto que la Eulogia es fulera, pero es de las que demuestran la beyeza por el absurdo.

- Usté no está gorda, Eulogia. Es un bastión contra la anorexia apátrida.

- ¿Puede una persona disaparecer de a pedazos? Porque a la Eulogia le desapareció la cintura.

- Pereyra, míreme a la cara.
-¿Por qué este castigo, Eulogia? ¿Por qué tanta crueldá?

- La Eulogia es, de lejos, la mejor prienda que conocí en mi vida.
Bien lejos… 20, 30 kilómetros.
De cerca es así, jodida…

- La Eulogia es una santa. No como mi cuñada que sufre el Síndrome de la Abeja Reina. Se cree una reina y es un bicho.

- A veces la picardía crioya es sólo desesperación, Mendieta.

- Ahura hay fertilización asistida. Vea el caso de la señora del viejo Aredes. Quedó embarazada. En el pueblo se comenta que al viejo lo ayudaron.

- ¡Mire esta vaca, Serafín!
Musa inspiradora de miles de composiciones escolares…
Y ahora es acusada de traficante de colesterol por el naturismo apátrida! Nos da su leche, su carne, su cuero.
¡Lo quiero ver a usté haciéndose una campera de zapayitos!

- La muerte nivela a güenos y malos, don Inodoro. Lo malo es que nivela pa’ bajo.

- No tenemos que copiar las cosas malas de ajuera, Lloriqueo.
¡Nosotros tenemos que crear nuestras propias cosas malas!

- Estuvo divertido el pesebre viviente este año, Mendieta.
- Bien la vaca. Algo sobreactuado el burro.

- Soy crítico meteorológico, señor. La tormenta de anoche. “Floja iluminación de los relámpagos, yuvia repetida, escenografía pobre y pésimo sonido de los truenos en otro fiasco de esta puesta en escena de Tata Dios.Una típica propuesta de verano, liviana, pasatista, para un público poco exigente”.

- ¡No me diga que va a barrer, Pereyra! ¡La última tarea doméstica que hizo jué doblar una serviyeta!

Yo no quiero ser irrespetuoso, Eulogia, pero lo que ha hecho Tata Dios con usté es abuso de autoridá

Doña, feliz día

Posted by Martin on 09 Jul 2007 | Tagged as: fútbol

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Fue el día de la madre… de Román. Señora, quién podría atreverse, por estas horas, a hacerla sufrir. Quién podría decirle, señora, que su hijo no dignifica la camiseta de Diego. Señora, quién podría cuestionarlo y resistirse a romperse las manos, de pie, para aplaudir lo que es capaz de hacer su hijo con ese guante derecho. Quién puede no conmoverse, como seguramente usted se habrá
conmovido, señora, ante semejante demostración… Algunos, o muchos, tal vez esperen la última foto, la de Román levantando la Copa, para terminar de convencerse. Allá ellos. Su hijo, señora, es hoy el mejor jugador argentino. Y eso bien vale unas lágrimas, pero de alegría…

El calor y el color de Venezuela podrán guardarse para siempre la mejor versión de todos los tiempos de Riquelme. Lo que hizo contra Perú, en el mojado pasto de Barquisimeto, en el primer partido a todo o nada de esta Copa, fue tremendo. Lo suyo desafía el poder de descripción de cualquier mortal. Destruye los adjetivos, ninguno alcanza para dimensionarlo. Ratificó, con la camiseta y el número más importantes, todo lo que lo había llevado a lo más alto de América. Este Riquelme, sin dudas, es mejor que el del Mundial. Es más completo, más solidario, más determinante. Y eso que en Alemania, cuando muchos le pedían más de lo que podía dar entonces, cumplió. Hoy sería inimaginable una Selección sin él.

Si siempre piensa un segundo antes, esta vez rompió todos los registros. Porque después de un primer tiempo tibio, en el que se lució más como recuperador que como organizador (robó cinco pelotas), se fue al vestuario abrazado a Roberto Ayala, el capitán. Al oído, le decía algo. Cuando volvieron al campo, después de las palabras de Basile, se le acercó a Mascherano y también le susurró algo al oído. Lo lógico, lo normal, es que les haya dado una de las tantas indicaciones que les hizo durante todo el partido. Pero viniendo de Román, nada es normal. Quién puede negar que nos lo haya tranquilizado y les haya avisado que él iba a empezar a resolver la historia. Porque enseguida, cuando la pelota apenas se había humedecido con el césped, Román la clavaba de zurda, abajo, donde más duele. Y ahí, en el festejo, en lugar un unipersonal, se abrazó con todos, suplentes y titulares, en una de esas postales que trascienden el tiempo.

Con la seguridad del 1-0, hizo jugar a todos. Si Verón necesitaba ganar confianza por su imprecisa noche, lo invitaba. Si Tevez quería demostrarle al mundo que tiene que ser titular mientras Crespo busca el milagro de la sanación, se la daba. Si Cambiasso tenía su mejor noche venezolana, con él tocaba. Si Mascherano subía aun más el listón del asombro, con él descargaba. Y si Messi encaraba y encaraba pero no metía su primer gol, lo asistía con un movimiento y una visión de una mente superior. Messi la empujó, con clase. Riquelme, antes, lo soñó.

Esa solidaridad no sólo se advierte con la pelota. Sin ella, corre, se desmarca, se ofrece, ocupa espacios, habla, alienta. Le pide a Cambiasso que vaya, que meta la diagonal y lo cubre. Y le dice a Aimar, que entró con la energía de un nene de departamento, que vaya y juegue a ser el enganche mientras él hace de Cuchu. Más allá o más acá, de todos modos, el conductor será siempre uno solo.

La ilusión, alguna similitud, esa zurda divina, las ganas por volver el tiempo atrás, llevan a Messi por el camino de Diego. Román, desde otro lugar, y sin querer queriendo, camina entre duendes que erizan la piel como sólo uno lo hizo.

Por eso, señora, feliz día. Y gracias.

El pibe del pool

Posted by Martin on 06 Jul 2007 | Tagged as: fútbol, historias, videos ajenos

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En la calle San Luis, cruzando la ruta, a la salida del Taller o en alguna rateada espontánea, quedaba el Green. Era un antro con mesas de pool donde la mitad de la Enet Nº 1, tres pungas, un dealer a la tardecita y algunos trabas, se juntaban a pasar el rato de lunes a domingo.

La ‘rockola’, algo ecléctica y siempre a todo volúmen, abarcaba desde Hermética a Gilda, pasando por Isabel Pantoja. Como nadie le ponia moneditas era el modo aleatorio el que mezclaba, sistemática y vilmente, con el único propósito de que alguien le prestara atención o le lanzara un botellazo.

El que atendia, me acuerdo, era igualito a Jimbo, el personaje de Los Simpsons. Es más, estoy seguro que alguno de los dos imitaba al otro. O viceversa.

Yo no compraba por austero y no bebía por púber, pero mis repitentes y conocedores amigos afirmaban que la cerveza, salvo que se la comprara en plena madrugada de invierno y se la dejara un ratito junto a la escarcha de la vereda, estaba siempre caliente. Casi tanto como el travesti narigón con el Pibe del Pool, decían.

El bar Green era uno más de los comercios dependientes de la manada de adolescentes de overoll y tableros de dibujo que en tres turnos escapaban de la técnica “más grande de la patagonia”, igualito que el kioskito de la placita, andrecito y los empleados de seguridad de la Casa Tia. Esto quiere decir, por supuesto, que en el bar Green habia muchos pibes. Pero en ese pool habia sólo uno que era El Pibe.

Era petizo y usaba una campera negra con capucha, que cuando jugaba ajustaba a la altura de los ojos, bien apretada, como preparando para enfrentar las altas cumbres. Usaba el taco negro, que estaba igual de chueco que casi todos pero aún tenia la punta sana. El Pibe jugaba a ganar, y los demás pagabamos fichas para que lo hiciera. No se las regalabamos, las perdiamos contra él, disfrutando por vez única la derrota.

Yo no tenía jueguitos electrónicos, el cable todavía no pasaba partidos de billar entre chinas y texanas, o estaba demasiado ocupado haciendo láminas y descargando hormonas, pero tenia la convicción de que lo que hacia ese Pibe con un taco arqueado en esa mesa de paño verde gastado, no lo podía hacer nadie en el mundo. Era la expresión máxima del minimalismo; la belleza de la mecánica clásica por fin entendida, cabal y unívocamente en un tugurio infame; la satisfacción de saber que habia al menos un ser en este mundo que obtenia siempre lo que queria. Allá la quería poner. Pic. Ahí la ponía. Sutil.

Ayer, en otro verde, con una bochita algo más grande y una pierna casi igual de chueca que el taco del pibe aquel, Javier Mascherano hizo un gol que valió 10 fichas y 3 cervezas, la apuesta máxima que escuchóse alguna vez el bar Green. Allá la quizo poner. Pic. Allá la puso. Mágico.


(Nota para mis amigos con aspiraciones políglotas: el relato no es en guaraní. Sí. Estoy seguro. )

De religión no se habla…

Posted by Martin on 04 Jul 2007 | Tagged as: humor, videos ajenos

(con respeto a lo creyentes)

hay tangas y tangas!!!!!!!!!!!!!!

Posted by matias on 03 Jul 2007 | Tagged as: humor

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